Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de 2016

Esas cosas que, impulsivamente, una escribe II

¿En qué momento la gente se olvida de las complejidades ajenas y el rebote del silencio?
Todos los corazones en determinado momento de sus historias personales laten aturdidos. Nadie que practique la empatía permanecería indiferente a las palpitaciones que acaricien su recuerdo. Tremenda ignorancia la de quien pierde la cortesía del respeto. Silencio y hachazo del vacío que transmite. Violencia. Y el desconcierto, la materialización del potencial.
Eso se vuelve círculo, se repite en acción y reacción. Karma. Se habitúa en estilo cultural de vinculación, con vos y con vos, con uno mismo, con el entorno. Y poco a poco, de la falsa diplomacia surge la irritable cordialidad política que no discrimina partido ni situación social entre dos o más participantes. Se legitima la violencia del silencio cuando es necesario el ruido, la indiferencia en la acción cuando hay comunicación no exacerbada. Como si alguna virtud privada dotara de inmunidad al escarmiento, no por el aprendizaje, sino por la…

Esas cosas que, impulsivamente, una escribe

A pesar de las manifestaciones permanentes para la detección, visibilización y detención de la violencia en todas sus formas, parecemos inmersos en la espiral del vicio donde la violencia se responde con violencia en todas las acepciones de la palabra. Estamos muy enfermos como sociedad por más sanidad que profesemos. Desequilibrados entre el mal entendido salvarnos a nosotros mismos o permanecer activos en conjunto. Espiritualidad no significa aislamiento, por lo menos no en esta etapa de la vida.
Las susceptibilidades y sus ambigüedades derivadas, se sienten más a piel que en otros ratos: En el psicopateo desprendido de la histeria crecida de la inmadurez emocional, en la distorsión de ideas que inducen falsamente a considerar que lo denso es cariño, que ese halo rancio se aproxima.
La inseguridad personal, el virus de la posesión y la espera, la bacteria de la expectativa, cargan peso fantasma en la espalda. La ansiedad del pensamiento que se fuga al extremo contrario para imaginarse…

La Voluntad, una obra de César Brie

El maestro de teatro, César Brie, presentó la obra que cuenta la vida de la filósofa francesa Simone Weil, en el marco del Festival Brie organizado por La Caja Mágica Teatro de Cipolletti. Estuvo acompañado por la actriz de Buenos Aires, Flor Michalewicz, como Simone. 
Lo más fascinante del teatro es la diversidad de mundos que propone. Cualquier persona que ambicione romper estructuras en su vida debería probar un trago de teatro; más que un trago, pegarse una dura borrachera con él. Mundos simbólicos, interdisciplinarios, físicos y emocionales es lo que ofrece. Desafíos en una gama amplia de diversidad son apenas algunos planetas en este universo.
"La Voluntad, fragmentos para Simone Weil"- obra teatral escrita, dirigida y protagonizada por el maestro César Brie- es un trabajo que remite automáticamente a la vida de entrega que desarrolla un artista en este campo. Con un texto sencillamente abrumador por su extensión y requerimiento memorial para interpretarlo, cuenta la hi…

De mentes

En la batalla de mentes para callar la mente, el silencio empieza a rebotar en otras partes del cuerpo, principalmente entre las costillas, en el corazón. Después, a trasladarse como una flota por los miembros. Pincha debajo de la raíz de cada pelo.
El pensamiento en forma de palabra mental se vuelve vibración. Enmudece de sílabas y el contorno de sus letras, puntos y comas, se deshace como espuma sobre el vidrio. Se manifiesta en color que late danza de tormenta.
Libre de las líneas que les dieron nombre, gira y se encuentra con su final en el principio, siendo rueda de principio en el final. Olvida que detrás de ese círculo engomado habita un eje, una cosa no cosa que no podría detenerse jamás porque si lo hiciera, la misma existencia desaparecería.
Tanto giran que terminan por enterrarse en el centro laberinto. Aquel acertijo no tendría definición con esa mente. ¿Qué sería lo único que no podría definirse? la nada, la inexistencia quizás. Si se le atribuyera cualquier entidad dejaría …

Tierra de temperamentos amorfos

El excesivo uso de formas que rigen la vida social convierte a los seres humanos en un saco de tránsitos superfluos. Incontables modos y preceptos desfiguran la esencia y lo tironean desde tantos lugares, que convierten al sujeto en un no-sujeto, en un espécimen dominado por las dudas y vaivenes de su emocionalidad inmadura, proyecciones y vacíos.
De manera fatalmente sencilla el rumbo se desfigura, se tiñe de deberes que enmarañan la simpleza. ¿Cuál es el quiebre? ¿Dónde está la desorientación? En la falta de decisiones. La vida es un eterno presente, una sucesión de instantes hechos elecciones que se vuelven obras.
Esto se acerca a la idea de que el amor es una construcción, una resaca placentera que sobrevive al vértigo de la oscuridad; como el premio de guerra contra los fantasmas. ¿Cómo declarar el amor por alguien sin antes aceptar la basura que esconde en sus bolsillos? Previo a eso rebosa el enamoramiento, ciego, bendito estado celestial. Ojalá fuera perpetuo, como la cadena, ha…

No quiero morir desnudo: El trance de muñecos humanizados

Comentarios sobre la obra producida por el grupo Atacados... por el arte.
El teatro es una experiencia, un modo de conocimiento que se produce a través de vivencias u observaciones. Para hacerlo hay que verlo y para comprenderlo, es necesario desestructurarlo y disociarlo de posibles mensajes o sentidos, para sumergirse de lleno en el convivio de transformación emocional que propone y que no necesita indefectiblemente de la comprensión intelectual para ocurrir.

La capacidad de movilizar lo interno es lo que cualifica su ritual y los creadores de “No quiero morir desnudo” comprenden en profundidad esta condición. El grupo integrado por Jorge Onofri, Liliana Godoy, Dardo Sánchez y Silvina Vega en actuación; junto a César Brié en dirección y dramaturgia junto a Sebastián Fanello en asistencia, hizo de la unión de sus talentos una profunda apuesta interdisciplinaria y emocional.  Se suman a este equipo Carina y Silvina Vega en Realización Plástica con refuerzo de Julieta Tabush; y Humberto…

Apuntes sobre teatro regional

El circuito teatral de la región es activo y prolífero, por eso ante recursos limitados es importante elegir a dónde ir. Comparto algunos breves comentarios sobre obras que están en cartelera o próximas a volver, para invitar al público a llenar las salas y nutrirse con lo encantador de esta experiencia que empieza cuando se cierra la puerta y apaga la luz.

Te voy a matar, mamá: ¡Quién esté libre de pensamiento similar que arroje la primera piedra! Un unipersonal dirigido por Gustavo Lioy, triplicado en tres actrices en tres días diferentes y cada una con su matiz: Mariana Corral con el humor, Silvana Feliziani con el drama y Alejandra Kasjan en la locura. Me tocó la parte dramática del show. Un guión catártico y de marcada intertextualidad. Una actuación excelente y un paseo por manifestaciones ciclotímicas no aptas para quien no disfrute emocionarse. Muchas veces lo que conmueve no es la cualidad de la historia sino el talento de quien la interpreta.  
Bruma del desamparo: Fotografía,…

Yoga y Teatro, de instantes está hecha la vida.

El yoga es una filosofía de transformación, un camino de ida que sitúa al sujeto en una plataforma de observación sobre sí mismo, su entorno y realidad, cambiando su perspectiva del hacer diario. La persona progresivamente comienza a escindirse de su ego percibiendo el alrededor como una danza en la que asume personajes redundantemente encarnizados en la personalidad. El teatro es transformador y en él, las limitaciones se separan del sujeto y las barreras caen paulatinamente como un velo que se corta. El actor se enfrenta a si mismo y resurge en una idiosincrasia inundada por el juego y el sentimiento de que la vida es un escenario en el que florece la capacidad de crear. En este plano relativo, ¿quién sos, quién soy? Actores observadores, egos personajes, eternos creídos de finitud por el olvido. Todo sucede en este aquí, en este ahora. ¿Hasta dónde llega el juego? ¿Y dónde empieza? En los ritos ancestrales nace el teatro y en esos mismos ritos se exterioriza la búsqueda interna de co…