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Mostrando entradas de julio, 2012

La historia como parodia: La gestión Quiroga volvió a tapar el anfiteatro

A mediados de abril de 2012 el intendente de la ciudad de Neuquén, Horacio Pechi Quiroga, conocido popularmente como “el Pichi que roba”, ordenó a sus vasallos tapar con escombros el anfiteatro de la ciudad. Es un lugar histórico y cultural conocido según cada voz, por ser un “meadero público-comunitario” o un espacio de reproducción para actividades culturales, como recitales, presentaciones de murgas, actuaciones circenses y lugar de ensayo para artistas de disciplinas varias. Lo hizo sin consulta previa una noche de domingo para la madrugada del lunes.
Desde su perspectiva fascista y acción provocadora, consideró que debía ser tapado para parecer más pro, menos hippie, y destinarlo al armado de un espacio verde (que más tarde se supo que en realidad serían metros y metros de cemento para un estacionamiento). Sólo más cantidad de caliza fría y dura, para ser pisada una y otra vez por autos cada vez más invasivos, que escupen polución y en su sobreabundancia, entorpecen la circulación…

Sleeping on the desk

Todos la identificaban por su torpeza y distracciones constantes. Era común escucharla gritar por un golpe de su cadera contra el escritorio o por el agua del mate derramada entre sus papeles. Siempre llegaba tarde. Era la última en aparecer y la última en irse. Siempre fue una periodista tan dedicada como impuntual.
     Ese martes 23 de agosto su compañero Sarmiento la encontró desparramada sobre la PC, con su pelo enrulado revuelto y desprolijo. Le llamó la atención porque lo que tenía de torpe y distraída, lo tenía de pituca y coqueta. Pensó que estaba dormida, ella siempre tenía sueño. La miró y se rió, imaginó que se había caído de la cama para llegar temprano y no había soportado la puntualidad.
     Las horas de la mañana pasaron. Se hicieron las diez. La tribu de la oficina de redacción ya estaba completa. Todos la habían visto dormir con el pelo revuelto y habían compartido el pensamiento sobre su irresponsabilidad constante. ¿A quién se le ocurriría dormir en la oficina …

Encontrar la manera de ser feliz: Novio a los 40

Varias personas que conozco tienen parejas en Roca, Buenos Aires, Cipolletti, La Pampa, Centenario, Cutral Co y demás lugares que al momento de estas líneas no recuerdo. Pero él, él se encontró una novia del lado Pacífico de la Cordillera de los Andes.
Hace poco más de un año se conocieron durante unas vacaciones en Pucón. Ella vive allí y él es docente rural en Junín de los Andes. Pensaron que no se iban a volver a ver, pero a los dos meses confluyeron en el mismo lugar y desde ahí, cada fin de semana largo que marca el calendario él viaja a visitarla. Sobre la ruta besa su foto y la conversa. Una y otra vez.
Ella vive con su mamá, no tiene hijos y nunca tuvo pareja. Él es divorciado, pasa los cuarenta y tiene algunos críos en su haber. Los dos pensaron que a esas alturas de sus vidas se iban a quedar solos. "¿Quién piensa en conseguir novio a los 40?", comentó el sujeto. Habría que seguir el deseo y los instintos, aunque la negativa se repite entre las voces más cercanas a …

Insomnio

aunque parezca malo, tiene su encanto...
La oscuridad regala cuando libera. Las inhibiciones se desabrochan, las distracciones se duermen en el día. De la noche nace el insomnio, que se trepa por ideas que corren solas, cuando se escapan de la sombra donde se ocultan en el día.  
Las noches de insomnio son como vampiros, que se alimentan de jugos mentales y colores que se incrustan de los surcos del cerebro, pintados con cúmulos y matices de sensaciones diarias.  
Las noches de insomnio son espléndidamente caóticas. Los pensamientos se disparan y conjugan en figuras donde de repente todo cierra y un conjunto de palabras se vuelve música.
De noche la vida se convierte y los pálidos aparecen. Los sonidos cambian y las luces titilan más fuertes. El viento menos desapercibido golpea con nervios la ventana. Las voces se escuchan alzas desde lejos. Los motores de la rotonda se aceleran y las calles se hacen de mil dueños.
De noche la oscuridad se hace cielo en la vereda. El techo negro brilla y…