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Mostrando entradas de noviembre, 2013

Mujer fuerte

Ser una mujer fuerte no es tarea sencilla, por eso es que admiramos tanto a quienes lo son. Por eso es que hoy, en estos días de bisagra, los siglos y milenios de desventaja que sufrieron nuestros féminos ancestros, perecen al renacido poder infinito del vientre.

El poder femenino es fuerte como las mareas que agitan los mares y sucumben a las ciclotimias de la luna. Nada le pasa desapercibido. Todo se aloja en las redes de su memoria que se entrecruza en historias escritas de sueños, decretos e intuición. Sagrada intuición.
Las mujeres florecemos sabias cuando escuchamos el sonido de la piel que nos cubre el pecho. Somos fuertes y mucho; esto lo reafirma el umbral de dolor que podemos soportar y por el que fuimos creadas con la capacidad de parir. 
Una vez dijeron que una mujer inteligente podía conquistar el mundo, pero una conciente de su poder es invencible. Invencible ante la envidia de otros seres que no se descubrieron; a quienes la miden con mandatos heredados; a sentimientos con…

ALGO QUE DECIR

Quiero decir algo que todos sabemos: Que somos sonido que vibra y repercute en la bondad del cosmos, en la infinitud del ser. Que lucha por expandirse contra velos de estructuras que se paran en frente y para diluirlas, se reposa en ellas y las desvía; las vuelve sedas suaves que acarician el rostro y dejan entrar la luz en pleno camino.
Este sonido es el mensaje que viaja por la circulación a cada órgano, desde el talón de Aquiles hasta la clavícula y de ahí a la fontanela osificada. Allí se multiplica y reverbera en otros vórtices para repetir el ciclo de expansión. Suena la alarma que repica en las estrellas, se traduce en canto lo que escuchamos inconscientes y despiertos.
Somos eco, todo es movimiento y vibración por esparcimiento. Co creamos y generamos mensajes, reelaboramos creencias y erigimos religiones basadas en este sonido que nos dice que todo es intención, amor y deseo.
Multiplicar el recado es acercarse a la perpetuidad terrenal, volverse semilla para florecer en reform…