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Mostrando entradas de 2015

Entrevista a Swami Satyananda Saraswati: La energía de la mente sutil

(Parte I)
Los sabios mágicos de los que hablan los libros existen en la vida real, si acaso esta existencia pudiera considerarse como tal.
Días atrás estuvo en Neuquén en el marco de una gira por Latinoamérica, Swami Satyananda Saraswati. Él es un sannyasin oriundo de Barcelona, España, que a los 15 años sintió un llamado espiritual muy fuerte que lo llevó a recorrer Europa por lugares en los que no encontró respuesta a las profundidades de su alma. En consecuencia, a los 20 se instaló en India – donde llegó tras un viaje de tres meses por tierra- y vivió allí durante casi 30 años. Hoy tiene 60 y desde los primeros momentos sintió que aquel había sido siempre su hogar.
Tras una intensa búsqueda de un maestro que lo guiara en su camino de interiorización que se desarrollaba exorbitantemente, conoció a Swami Mutkananda y a los pocos años tomó los votos de renunciante para dedicar su vida a la meditación, el estudio y la contemplación. “Nunca me arrepentí de lo hecho porque este camino sie…

Verduras Imaginarias y un nuevo Selectivo de Teatro

Comenzó un nuevo Selectivo Provincial de Teatro y con él se recuerda desde este blog a la obra Verduras Imaginarias (con dramaturgia de Martín Giner), ópera prima de la compañía de artistas El Sí de los Locos, que se consagró como ganadora de Neuquén en la edición 2013 y que representó a la región en la Fiesta Nacional 2014. Fue a los pocos meses de que sus protagonistas, Francisca Arriagada y Diego Saege, se recibieran de actores de la Escuela Superior de Bellas Artes.
El oír su nombre bajo el triunfo fue una gratísima sorpresa, ya que por aquel entonces Verduras era una obra joven que apenas alcanzaba el número de presentaciones que se requerían en el selectivo para participar. Esto, desde la subjetividad de quien escribe, engrandece el mérito de su premio. “La función de estreno no pareció una primera función y fue como si vinieran presentándose desde hace tiempo”, comentó Pablo Frizan, un periodista y cinéfilo de la región amante del teatro.
Verduras es una obra fresca, equilibrada …

Tradición viva en lenguaje coloquial

Comentarios sobre el libro El Hinduismo de Swami Satyananda Saraswati
Editorial Fragmenta
El Hinduismo es una tradición inmensa y compleja, cargada de magia y metafísica, misticismo, poesía y metáfora; sumamente bella en su representación literaria y simbólica. Con postulados filosóficos irrefutables intelectualmente, ahonda en el fin del conocimiento alcanzable e incomprensible para la mente humana porque, precisamente, su raíz viene de espacios que no utilizan el lenguaje de los sentidos.
El linaje filosófico que transmite Swami Satyananda Saraswati en el cumplimiento del dharma de todo estudiante consumado –continuar con la enseñanza- es el Advaitavidya, concepto que expone la no dualidad y la unicidad entre el alma individual y la divinidad. Dicho de otra manera, la expresión termina por manifestar que no importa cual sea el modo ritual ni las representaciones con las que cada uno se identifique sino que, sea por el camino que sea, se llegará al mismo lugar.
Éstas no son meras palab…

La Gracia y esas cosas que no son del cuerpo

“Perdonarlo a usted me acerca más a Dios”. Comentarios sobre la obra de teatro La Gracia de Lautaro Vilo
¿Qué variable podría acercarnos al sentimiento sublime y trascendental que tuviera el poder de derribar toda incoherencia y elevar, sencillamente elevar el alma a un estado de regocijo? La gracia, la dicha, la plenitud, estadios que en su absoluto no podrían describirse con palabras porque responden a esferas que no son del cuerpo.  

La obra La Gracia fue escrita por el neuquino Lautaro Vilo – que según cuentan cosecha fuertes elogios en Buenos Aires por sus cualidades como dramaturgo - y protagonizada en la región de manera unitaria por la fantástica actriz Marcela Cánepa. 
La historia de este drama cuenta la vida de una mujer que intentó suicidarse y fue salvada -y a la vez violada- por un hombre a quien decide perdonar. Con ese objetivo, lo visita en la clínica donde yace con el 70 por ciento de su cuerpo quemado tras recibir el impacto de un motín carcelario al cumplir condena por…

Hiperrrealismo

Era viernes, ya sábado. La mala sensación de ver una obra de teatro fea había sido opacada por las bondades del ajo y la bebida artesanal. Estaban en el auto y sonaba una canción que se escuchaba mal por el parlante maltrecho. El humo que expulsaban sus pulmones formaba un submarino insoportable que apenas las dejaba respirar. Entre el vapor y el encierro, la espesura del suspiro colocó a sus cerebros en una hilera de incoherencias que terminó en un juego de golpes al cuerpo sutil.
- Eran días difíciles. Extrañar ya dolía en el cuerpo y hasta le daba migraña. Cada noche, su garganta desarrollaba nudos y tragaba llantos de silencio cuando sus pies fríos se escondían en la sábana -.
Del diálogo dramatizado por la imaginación emergió un potencial de futuro posible, valga la redundancia. Él mañana moriría y ella nunca más la vería en esta vida. Instantáneamente una succión al vacío, un hueco helado le atravesó el pecho y dejó como ceniza de gelatina su corazón. De solo pensar que pudiera …

De vientos y buñuelos

Una experiencia surreal
El texto de Arístides Vargas, “Donde el viento hace Buñuelos”, es llevado al teatro regional por los rostros de Amalia Arias y Adriana Iglesias. La obra cuenta la historia de Miranda y Catalina, dos amigas que comparten un pasado de ideas, lucha y que se encuentran a través del tiempo en un espacio intermedio que flota en el surrealismo de dimensiones atemporales.
Catalina está enferma y camina por las laderas de la muerte. Su nariz sangra permanentemente y una tos seca le lima la garganta. Miranda la acompaña en el proceso con sus ojos grandes y superabiertos, atormentados y brillantes; con la marca de ángulos profundos en su rostro y el peso de angustias subterráneas. Miranda jamás dejaría sola a Catalina, o Catalina jamás dejaría sola a Miranda. ¿Acaso algo resultaría predecible cuando el viento, el mismísimo Dios Aire, es el protagonista subliminal de una historia que entrelaza todo lo disponible a su alcance en el instante único del hecho teatral?
Los buñuelo…

De formas teatrales emergentes

Notas sobre dramaturgia posmoderna argentina
La forma teatral de la dramaturgia posmoderna argentina, expone una escritura que fusiona explícitamente la realidad con la ficción, donde la poesía se desdobla de la metáfora y se redefine existencial. Esa combinación cuestiona en cierto modo la ironía del escritor y el misterio de su inspiración: Si lo escrito es real, autobiográfico o puro cuento.
En este modo de construcción de la narrativa y sus protagonistas, la historia personal emerge explícitamente y se vuelve disparador de texto –porque es innecesariamente necesario aclarar que la escritura siempre está atravesada por la parcialidad y que el desapego no existe ni en el periodismo ni en la ficción-. En consecuencia, en función de esa trama identificada subjetiva, se desarrollan personajes edificados sobre la experiencia de quienes los interpretan.

Lo intempestivo de la sacudida a los sentidos rompe con los modos del teatro tradicional “esperado” y se reinventa en una actuación des-act…

Epifanía de un quiebre

El cielo estaba húmedo y las cuatro AM pisaban el reloj. Una bruma de nube caía sobre el predio y la luna medio llena iluminaba las piedras mojadas. Como un lobo en el paisaje una revelación profunda se paró en frente y una revolución filosófica se instaló en mí. 
Fue un instante expansivo en el que comprendí que uno de los destinos de la humanidad es evolucionar hacia vínculos más profundos no mediados por la forma. Que el sentido del desarrollo de la conciencia radica en salir de la carne para sentir más allá del cuerpo y así honrar al alma que somos viviendo una experiencia terrenal. 

Cuando eso ocurre la epifanía refulge tan fuerte fuera de lo aprendido, que las perspectivas se reducen al sentir del cuerpo amorfo y sutil. Desde allí, las miradas no se manifiestan en las apatías ni los velos de limitación, sino que traspasan la costra para acariciar la sangre que corre por debajo.
Así, comprendí que al vincularse desde la no forma emerge una inspiración más profunda, límpida y de cone…

Repudio

El encierro de las columnas, los cuerpos, las ilusiones.  El encierro de la culpa, el apego, el miedo.  El encierro del amor guardado, el beso no dado, el cariño no correspondido.  El encierro de la puteada no largada, la bronca no vomitada.  El encierro que se hace grano podredumbre cuando no puede salir.  El encierro de la soga atada en otra década y el ancla que no deja zarpar.  El encierro del vuelo en pleno vuelo a diez mil kilómetros del suelo.  El encierro del estómago en nudo y del nudo en la lengua muda inmunda.  El encierro de los puños cerrados que no sueltan y no agarran.  El encierro de los dedos que no acarician el pétalo por no sangrar.
https://www.youtube.com/watch?v=KTksi_VXGCk




Yoga para la realización del Ser

Entrevista al yogacharya de Sadhana Centro de Yoga, Carlos Chiarotto
Hace un tiempo una profesora me dijo que el yoga era un camino de ida. A la tercera clase me di cuenta de que era verdad.
Sucede que la vida cambia cualitativamente cuando se empieza con las prácticas de yoga. Lo hace en una progresión que va desde lo superficial y netamente físico a lo espiritual. Y cuando lo descubrís, cuando te pica, se te impregna para siempre.
La manifestación de los samskaras”, se le llama en la jerga a esta sensación. Se refiere a los gustos, las inclinaciones, preferencias y talentos. Es el conocimiento que vive dentro de cada uno. Todo lo sutil que viene con nosotros y nos hace ser quienes somos.
Algo parecido sintió a Carlos Chiarotto una tarde de 1988 mientras se dirigía a aceptar un trabajo como contador. Hacía poco se había recibido en la Universidad Nacional del Comahue y se había casado con Laura Marcela Sosa, también hacedora del yoga y egresada de la UNC como Profesora de Historia. Por…

81

Es el día de mi muerte. Ya lo sé. No tengo miedo. Confieso que siempre esperé este momento. No por angustia ni mucho menos, mi vida fue feliz. En un día del viaje rompí una estructura y me dejé llevar. En realidad siempre estuvo rota. En realidad nunca existió.
Tuve amor y corazones quebrados; familia, amigos, sueños, plantas, animales, belleza y placer sin forma. Tuve épocas en que no podía dejar de sentirlo latir entre mis piernas. No importaba el lugar la hora ni con quien estaba. Mientras hablaba me perdía en recuerdos apretados contra una pared por mi cadera estremecida.
Es el día de mi muerte. Ya lo sé. No tengo miedo. Confieso que siempre esperé este momento. No con angustia o algo parecido, sino con una convicción que saboreo deliciosa. Será la fe. También sé que no querré volver por un tiempo. Más tarde lo veré.
Los 81 años que hoy me llevan son apenas un instante en este viaje. Un viaje tan largo que el segundo de esta vida desapareció hace ya diez mil. Si fui mujer y parí en…

Al fuego eso

Desterrar el cemento de la piel. El dedal de los dedos. El trapo de los ojos. Los escarpines de los pies. Desterrar la negación al vacío. El instante de la duda. El Aquiles de seguridad. Desterrar la columna de la historia. Las letras escritas. El cuento de los diarios inventados. Desterrar la vida sin viajes. Los viajes sin historias. Las historias sin amor. Desterrar la cordialidad del protocolo. El desprecio por lo viejo. La empatía de mentira. Desterrar las manos que se aferran. Los domingos de ruido rancio. Las entrañas que se quiebran. Desterrar a los debería de la pena. Que la pena sea solo pena, en infinitivo sin potencial.

Desterrar a nosotros de nosotros mismos. Enterrar a nosotros en un rayo de trueno. En la llama de una vela. En una gota de lluvia. Sembrar a nosotros en la clorofila de un nogal. En la semilla de una manzana. En la rama de una vid. Fecundar en la pulpa de una uva, en un trago de vino. Nacer en el viaje por una lengua que más tarde va a hacer el amor.
Juliana…