Encontrar la manera de ser feliz: Novio a los 40


Varias personas que conozco tienen parejas en Roca, Buenos Aires, Cipolletti, La Pampa, Centenario, Cutral Co y demás lugares que al momento de estas líneas no recuerdo. Pero él, él se encontró una novia del lado Pacífico de la Cordillera de los Andes.

Hace poco más de un año se conocieron durante unas vacaciones en Pucón. Ella vive allí y él es docente rural en Junín de los Andes. Pensaron que no se iban a volver a ver, pero a los dos meses confluyeron en el mismo lugar y desde ahí, cada fin de semana largo que marca el calendario él viaja a visitarla. Sobre la ruta besa su foto y la conversa. Una y otra vez.

Ella vive con su mamá, no tiene hijos y nunca tuvo pareja. Él es divorciado, pasa los cuarenta y tiene algunos críos en su haber. Los dos pensaron que a esas alturas de sus vidas se iban a quedar solos. "¿Quién piensa en conseguir novio a los 40?", comentó el sujeto. Habría que seguir el deseo y los instintos, aunque la negativa se repite entre las voces más cercanas a esa edad. En trece años te cuento, pero te aviso que pienso ser una adulta mayor moderna, jovial y rockera, revuelta en mi imaginación y con el alma anclada en el mismo corazón de hoy.

La gente que busca encuentra la manera de ser feliz. Enamorarse, extrañarse y sentirse un adolescente primaveral son parte. Hacer el amor con la mirada y caminar en soledad una tarde nublada, también.

Las adversidades son parte del equilibrio que necesita este cardumen terrenal para funcionar en armonía. La tristeza es más fuerte que la felicidad. Cuando uno se deprime lo siente en las uñas y cuando es feliz a veces ni siquiera se percata. La tristeza inspira y se comparte. “Voy a escribir los versos más tristes esta noche mientras escucho canciones tristes para sentirme mejor”, dijeron Neruda y Cerati.

Ser feliz es un estado del espíritu y una elección. Encontrar inspiración en la plenitud también lo es. Ya lo dijo Alanis Morissette tras lanzar el sencillo “Thank you” hasta los primeros puestos del ranking, según un documental de cuando MTV todavía era bueno.

Ser feliz es sumergirse en el flujo natural de la historia. Nadie dijo que fuera sencillo. Nadie advirtió lo difícil de las decisiones y poco escuchamos cuando nos hablaron sobre los tumbos contra la pared.

Y ser como se es no depende del lugar de descendencia. Ser feliz es mirar hacia atrás y decidir qué tomar y dónde cambiar. Ser feliz es elegir nuestra manera de ser a partir de la voz interna del deseo en lo más intenso y ecléctico de su significado. Decidir ser feliz es tener cuarenta años y animarse a establecer una relación del otro lado de la cordillera. Regocijarse en la ruta con una foto y la ambición absoluta de cruzar la frontera para abrazar a ese sujeto de amor.

Hasta pronto!

Yuls


Comentarios

  1. "Cuando uno se deprime lo siente en las uñas y cuando es feliz a veces ni siquiera se percata" ésa es la frase del relato! y las dos oraciones finales, buen cierre, preciso. Muy lindo.

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