Ser un puente
- Esto es más un texto para un diario íntimo que para un espacio así. Pero si alguien lo lee y entiende algo de lo que intenté expresar, le contagia un poco de sensación, mi misión en estas líneas está cumplida.
Dejarle algo bueno a los huesos*. Eso es lo que quiero. No me importa si piensan que soy una tonta que piensa que el mundo es bueno. Y una empalagosa. Sí, me emociono fácil pero a veces parezco tan fría. Otra contradicción y para variar.
Quiero
dar y darme, encontré un sabor exquisito en ese verbo. Quiero que la vida sea de color azul. Y simple, sin maldad. No me importa si piensan que
soy tonta por crédula. Si creo y es mentira, soy sincera. Y eso es lo que quiero.
Quien
se ríe bien comparte el código. Quien se ríe mal, me genera nada y un gran
contradicción. Y ahí es cuando hasta yo pienso que soy tonta. No sé de dónde
sale el anhelo. Es una necesidad interna de ayudar, de dejarle algo bueno a los
huesos. Ayudar desde la conciencia a quienes siento equivocados, a ver una
opción distinta, quizás algo mejor. A veces alguien se enoja tanto que lo
encandila una hornalla o duerme tanto tiempo que termina ciego. Quiero ayudar a
despertar, ser un puente. Dar la mano y ayudar a cruzar.
No
me importa que te rías porque pienses que soy torpe. Me alegra que te rías de
mis tonteras. Me hace feliz que por mis tonteras te sonría un recuerdo. Eso es
dejarle algo bueno a los huesos.
* Frase de Lisandro Aristimuño. De la canción "Por donde vayan tus pies".
Disco Mundo Anfibio.
tus tonteras y brillantes ocurrencias nos sacan una sonrisa, sos unica
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