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La Estafa Dub, un recorrido desprejuiciado por el mundo de la música

Por pedido de un integrante de La Estafa Dub (LED) surgieron estas líneas. Cómo negarme, si escribir sobre un grupo regional que me gusta mucho es una tarea más que grata para cumplir

Referirse a la grandiosidad de la banda a esta altura, es caer en el lugar común. Ya todos sabemos lo increíble que suenan, los zarpados músicos que son, el aguante total del público y el conquiste permanente cada vez que alguien nuevo se acerca a escucharlos.

Referirse a la carrera meteórica y llena de méritos que tuvieron, también es caer en el lugar común, pero no tanto. Muchos no saben que los músicos de la Estafa la vienen remando hace años, que hace una década que trabajan mancomunados en diferentes proyectos pero con interacción entre sí. Que comenzaron y se encaminaron juntos en un deseo y una elección de vida: Vivir de la música. Eso no es nada fácil. El talento no alcanza. Con talento y sin constancia no se logra nada; pero sin talento y con constancia tampoco. 

En una apreciación totalmente personal, cuando escucho, miro y reflexiono sobre LED, pienso en que las cosas no podrían ser de otra manera. Sonaré ingenua, pero estoy convencida de que el destino de un puñado de quienes comparten ese escenario era estar ahí. No existe otro lugar donde podrían destacarse de esa manera, ni ser y sentirse tan plenos como cuando sociabilizan lo que hacen con nosotros, el público. 

Es que más allá de los gustos, está la apreciación y valoración por la música, y ahí es donde La Estafa gana terreno. Es indiscutible la calidad que logran entre esa docena de músicos que vienen de escenas diferentes, pero que en conjunto logran un todo que supera a sus partes.

Y ahora después de dos años, están próximos a presentar su primer disco oficial. Ya cuentan en su haber con el DVD “La Estafa Dub y Amigos”, filmado en La Conrado Cultural y con sonido capturado en vivo. La próxima fecha será este viernes 21 en Teatro del Viento, donde mostrarán temas nuevos, pero no será la promoción oficial como se publicó en varios medios. Los chicos preparan algo grande, muy grande para más adelante. 

Un recorrido por el disco

Si bien el material todavía no salió a la venta, tuve la suerte de escucharlo y conocer su proceso de desarrollo. Cada sesión fue una novedad. A medida que pasaban los días y escuchaba los adelantos, no podía dejar de admirar el excelente trabajo que se estaba gestando acá, con músicos de acá y recursos propios.  No me canso de repetirlo, el capital cultural que tenemos en Neuquén es inmenso, de inteligencia y calidad.


          La producción cuenta con catorce canciones completamente eclécticas entre sí, trece de autoría propia sumadas a la versión del clásico "Guachi Guara" de Dizzy Gillespie y Chano Pozo (popularizada por el vibrafonista Cal Tjader y el percusionista Mongo Santamaria como parte de su quinteto). Las mismas parecen caminar el alfabeto musical en su tránsito por diferentes estilos, pero siempre bajo el manto del reggae. Una multiplicidad de matices integran el tango, latin jazz, el dub, el reggae más tradicional, lo instrumental y cantado. A su vez, tiene temas oscuros y alegres, con dejos de melancolía en algunos y algodones de azúcar en otros. 

A esto se le suma la originalidad en un sonido que mezcla tomas de diálogos antiguos mientras los funciona con el dub, algo no escuchado todavía en la escena actual. ¿Alguna vez oíste una canción de reggae que empiece con declaraciones antiquísimas y hasta graciosas de un periodista facho, y continúe con un sonido tan circense que te den ganas de pararte y bailar? ¿O un tema de base reggae y viola tanguera con cuerdas de nylon, sonido español, arrabalero y nostálgico?

          La primera vez que sonó la grabación de "Guachi Guara" fue una grata sorpresa. Parecía una pequeña gran obra de  cuatro minutos con aportes instrumentales de todo tipo y color, con una percusión dominante como caballo de batalla, armonías de vibrafono de lo más dulces, y un bajo con toda la fuerza, el swing y la presencia, sobre el que la docena de instrumentos restantes se desplazaban con total seguridad. Fue una sensación parecida a cuando escuché  "Para Frattini" y la melancolía de su guitarra española. Pero "Canción Para Rico" se llevó todos los aplausos. Es una interpretación con alma, que reafirma el pensamiento de que trombón es sinónimo de vísceras. Cuando la escuchen van a entender a lo que me refiero.

Para sorpresa de quienes piensan que el reggae suena casi siempre igual (me incluyo),  el disco de LED es un recorrido desprejuiciado por el mundo de la música y sus variantes. Un juego de profesionalismo, placer y diversión que circula por los senderos de la edición de sonido y las mezclas con abundantes ecos y delays que caracterizan al estilo. 

Lo paradójico de todo es que La Estafa comenzó por diversión. Un par de miembros actuales se juntaron para hacer algo compartiendo su gusto en común por el reggae. ¡Y ni se imaginaron lo que les esperaba! Una historia que se inició desde abajo, de a poco, hasta casi inocentemente se podría decir (de no ser porque los muchachos ya no tienen nada de inocentes). Y así con humildad y laburo de hormiga llegaron. Con talento y constancia, sin perder el objetivo ni olvidarse de donde vienen y hacia donde van.

Por eso La Estafa es nuestra gran banda (como ya escribí en un post anterior), porque es de acá, de pibes de barrio que te cruzás en el bar. Y porque la van a pegar, ya la pegaron. Y van a seguir siendo ese grupo de pibes que te cruzas en el bar.

En lo formal

Los integrantes de LED son: Héctor “Chakal” Navarro, en batería; Luis Ferri en bajo; Gerardo Armada en guitarra; Juan Fort en guitarra y voces; Mariano González en trombón y voces; Franco Salas en saxo alto; Christian Massei en percusión y samplers; Víctor Barria en percusión; Lisandro Parada en percusión y vibráfonos; Álvaro Castro Rivas en teclados, sintetizadores y melódica; y Lucas De Benedetti en voces.

En el disco participaron también prestigiosos músicos de la región: Amadeo Bonaiutto en trompeta, Víctor Zuccoli (Otro Puerto) en teclados, Gerardo "Mono" León en guitarra acústica, Marcelo "Fox" Colonna (Tercer Integrante) en guitarra eléctrica y Luciano Espinosa (Sessiones Reggae Instrumental) en guitarra eléctrica.

La grabación y masterización del mismo, fue realizada por Mariano González, Héctor Navarro, Luis Ferri y Juan Fort en el estudio propio, “La toma”, entre julio y noviembre de 2010; y masterizado en Buenos Aires por Mario Siperman, tecladista de Los Fabulosos Cadillacs.

            Algo grande se viene, están avisados. Nos encontramos todos el próximo viernes 21 a la medianoche para presenciar el primer recital del año de la banda, y para terminar la semana con una fiesta, una fiesta de locos.

¡Hasta la próxima!

Juliana D. Biurrún
Fotos: LED - Paulo Tejeda 

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