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The Jackpots y su excepción a la regla

En la vida hay que tener ambiciones y aspiraciones. Esas de las buenas, de las que te hacen remarla día a día y ponerte objetivos que aunque parezcan sueños, sean lo suficientemente alcanzables para convertirse en realidad.
Esa fue la meta de los Jackpots y lo que dejaron bien en claro con sus palabras, sus gestos y con la felicidad que emanaron desde el escenario el pasado sábado 2 de octubre, cuando presentaron su primer disco oficial nada más ni nada menos, que en el emblemático Cine Teatro Español. Hasta aquella noche la sala había sido pisada sólo por artistas nacionales e internacionales, pero nunca una banda regional se había atrevido a tal desafío. Fue cuando este cuarteto de bluseros decidió ser la excepción a la regla y decirle stop al monopolio de foráneos, apoderarse del escenario y presentar "Playing the blues by the rules".
La cita estaba prevista para las 22. Cerca de las 22.30, el track "Jigsaw Shuffle" dio comienzo al show. Alrededor de 300 personas estaban diseminadas en una sala que por momentos parecía una enorme reunión de amigos, una congregación de conocidos de conocidos, de gente encantada con lo que escuchaba, y de pies y cabezas moviéndose al ritmo del swing. 
El recital fue dinámico, con una lista de temas que osciló entre los típicos ritmos de blues, de esos que te recuerdan a las fotos en blanco y negro de tus viejos bailando en el antiguo álbum familiar, pasó por baladas bluseras de esas que te desgarran el corazón, y mientras tanto, se mezcló con algo de swing y hasta dejos de rock en alguna canción. 
Los Jackpots no estuvieron solos en el escenario, sino que contaron con una sección de vientos invitados de lujo: Mario Silveri en saxo tenor, Amadeo Bonaiuto en trompeta y Fabio Balbarrey en saxo barítono. A ellos se les sumó el reconocido guitarrista “Negro” López. Los cuatro aportaron un condimento fundamental de dinamismo al espectáculo, acompañaron de manera concisa y a la vez fueron grandes solistas cada uno en lo suyo. 
Puede decirse que la presentación tuvo todos los ingredientes que la convirtieron en una noche para más que recordar, tanto para la banda como para los presentes en el lugar. No fue sólo una recorrida impecable por las canciones de autoría del grupo y versiones. Fue una velada (por los tonos anaranjados de la iluminación) en la que no faltó la cuota de agradecimiento, de mensaje social, de emotividad, de recuerdos, de humor, de muestra de logros y hasta de romanticismo. 
Hacia la mitad del show los músicos colgaron sus instrumentos y “Pelu” colgó - con un poco de dificultad por la altura - una la pantalla gigante en la que se proyectó bien al estilo neoyorkino, una secuencia de imágenes de edificios con luces amarillas de una ciudad en blanco y negro. La misma estuvo intercalada con fotos de la banda y de sus producciones autogestionadas realizadas durante el último año y medio. Entre ellas, tomas con la ex Blacanblus, Cristina Dall, el famosísimo guitarrista y cantante Eddie C. Campbell, entre otras.
Como no podía faltar, la sección de agradecimientos lo volvieron a colocar a “Pelu” al frente, primero con la lectura puntual de personas que habían ayudado a la banda en este tiempo y esa noche en particular, entre ellos sonidistas, prensa, amigos, músicos y pareja. Ese fue el momento romántico de la noche, cuando con un tono cortito y tímido agradeció a Nora Reverz, su mujer. Un suspiro en masa se extendió por todo el teatro para darle lugar al enrojecimiento seguro de dos rostros, aunque por desgracia se escaparon a la vista de quien escribe. Hubiera sido muy lindo verlo en conjunto.
Situaciones emotivas hubo varias. Una de ellas fue durante la presentación del tema instrumental al estilo rythm change, "Rythm for George" de Rafo Grin. Esa noche su nombre cambió para apodarlo como "Rythm for Grin", dedicado a su familia y en agradecimiento al apoyo incondicional recibido durante todos estos años de melomanía. 
El humor dijo presente en la complicidad de los comentarios entre los músicos y su interacción con el público; y el mensaje social pintó con deseos de ausencia a la presencia de “Bigotes” en la ciudad. “No queremos nunca más un trabajador muerto por reclamar por sus derechos (en referencia a Carlos Fuentealba). Bigotes nunca más”, dijo el baterista aunando las voces de todos los integrantes.
Por todo esto y más, la noche del sábado 2 de octubre se convirtió en una fecha para recordar, en un antes y después de la música en la escena regional. Los Jackpots dieron el primer paso y con total profesionalidad se animaron al Cine Teatro Español. Dejaron muy en claro que están a la altura de cualquier músico de afuera, y que en Neuquén la cultura y el apoyo pisan fuerte. Ellos fueron los precursores de esto y los antecesores de muchos más que seguramente, más adelante tomarán las riendas del mismo desafío.
"Playing the blues by the rules", puede encontrarse en librería El Amante (Avenida Argentina 250) a un costo de 30 pesos. Fue grabado en Neuquén y mezclado en Buenos Aires, todo a pulmón y con el sabor de la autogestión. El sonido es excelente y puede considerarse como una de las joyitas de las producciones regionales. Muy recomendable.
“Rafo” Grin (primera guitarra), Damián Duflós (voz, armónica y guitarra), Juan José “Pelu” Sobarzo (batería) y Francisco López Minucci (bajo y contrabajo) son los Jackpots, y para conocer más de ellos y escuchar algo de su música podés visitar este link, estás invitado.

Juliana D. Biurrún
Fotos de Pablo Frizán

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