Solo el amor salvará al mundo
Basta de tanto odio, tanta muerte, tanto dolor. Abrís las redes sociales y son una batahola de falta de sentido común, de focos puestos fuera de eje, de victimización a las víctimas, de argumentos que apelan a la libertad desde el juicio. ¿Libertad? Libertad relativa, como si acaso fuéramos un poco realmente libres en este plano terrenal. Quizás la idea de pensarlo reconforte por el supuesto, pero la verdadera libertad está allá donde termina la mente, el ego y la maldad del ser humano, la paradójica criatura más aberrante que pisa la tierra en obscena contradicción. Los debates presocráticos sobre la bondad o maldad como naturaleza innata de las personas se disuelven obsoletos en la injusticia cotidiana. Creo fervientemente en la Ley del Karma, en la reacción efecto boomerang de nuestras acciones y la longitud de onda de nuestros pensamientos, las pequeñeces que ignoramos porque en la vida fácil están fuera del radar de la autoindagación. Creo que toda maldad se paga, si no es en ...